Una masía con historia, un proyecto muy presente
Una casa con muchas vidas
Mas Tulsà, ayer y hoy
Mas Tulsà es una masía del siglo XII situada en el Pla de l'Estany. Sus paredes de piedra, las antiguas cuadras y la ermita de Santa María guardan las huellas de quienes vivieron y trabajaron aquí mucho antes que nosotros.
Con los años, la casa ha ido cambiando, adaptándose a cada época y a las personas que la han habitado. Hoy seguimos descubriendo su pasado mientras escribimos, a nuestra manera, un nuevo capítulo de su historia.
Las huellas del pasado
Siglos de historia entre estas paredes
Hay rincones de Mas Tulsà que cuentan historias sin necesidad de palabras. Algunos han permanecido aquí durante siglos; otros aparecieron durante la reforma. Todos nos ayudan a entender un poco mejor cómo era la vida en esta casa.

Dos arcos, una pista sobre el pasado
Durante la reforma aparecieron dos arcos de piedra en la primera planta, en la zona de las antiguas cuadras orientadas al sur.
Los arquitectos apuntaron que podrían tener un origen anterior a la época medieval, aunque todavía no existe una datación que lo confirme.
Un pequeño misterio que forma parte de la historia de Mas Tulsà.

La ermita de Santa María
La ermita de Santa María es uno de los rincones más singulares de la finca.
Su recuperación forma parte de la historia reciente de Mas Tulsà y hoy es uno de esos espacios que invitan a detenerse, observar las piedras y disfrutar de la calma.

La memoria del campo
Entre las piedras de la finca encontramos pequeños recuerdos de su pasado agrícola, como un antiguo lavamanos de piedra junto a la ermita o una piedra de molino.
Son detalles sencillos que nos recuerdan que Mas Tulsà fue, durante mucho tiempo, un lugar donde también se trabajaba la tierra.
Dos arcos, una pista sobre el pasado
Durante la reforma aparecieron dos arcos de piedra en la primera planta, en la zona de las antiguas cuadras orientadas al sur.
Los arquitectos apuntaron que podrían tener un origen anterior a la época medieval, aunque todavía no existe una datación que lo confirme.
Un pequeño misterio que forma parte de la historia de Mas Tulsà.

La ermita de Santa María
La ermita de Santa María es uno de los rincones más singulares de la finca.
Su recuperación forma parte de la historia reciente de Mas Tulsà y hoy es uno de esos espacios que invitan a detenerse, observar las piedras y disfrutar de la calma.

La memoria del campo
Entre las piedras de la finca encontramos pequeños recuerdos de su pasado agrícola, como un antiguo lavamanos de piedra junto a la ermita o una piedra de molino.
Son detalles sencillos que nos recuerdan que Mas Tulsà fue, durante mucho tiempo, un lugar donde también se trabajaba la tierra.

Una historia que seguimos descubriendo
LAS DISTINTAS VIDAS DEL MAS
No conocemos todos los capítulos de la historia de Mas Tulsà. Pero cada hallazgo durante la reforma, cada rincón conservado y los recuerdos de personas que nacieron o vivieron aquí nos ayudan a reconstruir su pasado.
Nos gusta pensar que todavía quedan muchas historias por descubrir. Y que, de alguna manera, quienes vienen a pasar unos días aquí también empiezan a formar parte de ellas.
Vivimos aquí y Mas Tulsà forma parte de nuestro día a día
UN PROYECTO COMPARTIDO
Mas Tulsà es nuestro hogar y también un proyecto que construimos y hacemos crecer juntos con la familia. Vivir aquí nos permite conocer cada rincón, cuidar el día a día y estar cerca de las personas que vienen a disfrutarlo.


Xènia

Xènia pone corazón en cada detalle de Mas Tulsà. Le encanta recibir a quienes nos visitan, hacerles sentir como en casa y cuidar esas pequeñas cosas que hacen especial cada estancia. También acompaña de cerca a las parejas que eligen la masía para celebrar su boda, ayudándolas a dar forma a un día único y lleno de significado.
Dani

Para Dani, Mas Tulsà es mucho más que un proyecto: es su hogar, sus raíces y parte de su historia familiar. Creció vinculado a esta masía y hoy continúa cuidando, junto a Xènia, el legado de sus padres. Dedica gran parte de su día a día a la finca, su entorno y sus animales. Apasionado de la naturaleza y el ciclismo, disfruta compartiendo su entorno e invitando a quienes nos visitan a descubrirlo sobre dos ruedas.
Una historia que continúa
Una masía que sigue
evolucionando
Mas Tulsà es nuestra casa y también un proyecto que construimos y hacemos crecer juntos. Vivir aquí nos permite conocer cada rincón, cuidar el día a día y estar cerca de las personas que vienen a disfrutarlo.
Hacerla crecer, sin perder su esencia.
Una historia que continúa
Una masía que sigue
evolucionando
Mas Tulsà ha vivido muchas etapas, y esta es una más. Hoy la casa sigue llena de movimiento: personas que vienen a descansar, parejas que celebran su boda, ciclistas que descubren el entorno y pequeños grupos que se reúnen para compartir experiencias.
Nos gusta verla así, llena de vida y de historias nuevas, mientras seguimos cuidando todo aquello que la hace única.
Hacerla crecer, sin perder su esencia.




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ESTANCIAS
BODAS ÍNTIMAS
CICLISMO
TALLERES
RETIROS
Lo sencillo, bien cuidado
Nuestra manera de hacer las cosas
Creemos en una hospitalidad cercana, en cuidar los detalles y en dejar espacio para que cada persona disfrute de Mas Tulsà a su manera.
Cercanía
Un trato directo, personal y natural.
Calma
Tiempo para parar y disfrutar sin prisas.
Autenticidad
Conservar el carácter y la esencia de Mas Tulsà.
Territorio
Valorar el paisaje y el producto local que tenemos cerca.
Cuidado
De la casa, los animales, el entorno y quienes nos visitan.


























